Arquitectura moderna, distribución espaciosa, acabados elegantes y el máximo confort, todo ello reunido en uno de los lugares más bellos de Mallorca: en una amplia parcela con fantásticas vistas a la bahía de Palma, esta elegante villa ofrece una experiencia de vida excepcional. El concepto de espacios inundados de luz se ha aplicado de forma coherente en los 300 m² de superficie habitable distribuidos en dos plantas; los ventanales que van del suelo al techo difuminan los límites entre el interior y el exterior y aportan al exclusivo ambiente de la vivienda una ligereza y una armonía palpables.